miércoles, 4 de marzo de 2009

Sonrrio en un mundo lleno de musgo con tonos grices, y cuando la locura se apodera de mi cabeza grito con fuerzas aun que pareciera nadie escucharme, entonces cierro los ojos esperando tal vez un as de luz que me lleve a algún lugar donde mi estado de ánimo no sea tan precario, y cuando comienzo a levitar alguien sujeta fiermemente mi brazo y me hala de nuevo a ese lugar de el cual salgo solo cuando esoso entes duermen, la verdad es que ni si quiera sé si duermen, quisá solo desaparecen.

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